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Fertilización in vitro


Transcripción

La fertilización in vitro es un proceso mediante el cual los óvulos de una mujer se fertilizan fuera del cuerpo, y luego se colocan dentro del cuerpo para ayudarla a concebir.

El sistema reproductor de una mujer incluye la vagina, el cuello del útero, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.

Durante el ciclo de menstruación mensual, uno de los ovarios libera un óvulo en un proceso denominado ovulación.

Después de la ovulación, el óvulo ingresa a la trompa de Falopio.

Una mujer tiene más probabilidades de quedar embarazada si tiene relaciones sexuales en los días justo antes, durante o después de la ovulación.

Durante este período, un espermatozoide del líquido reproductivo del hombre, denominado semen, puede fertilizar el óvulo dentro de la trompa de Falopio.

A medida que pasa por la trompa de Falopio, el óvulo fertilizado, ahora denominado embrión, pierde las células exteriores que lo nutrían en el ovario.

El embrión pasa de la trompa de Falopio al útero.

En el útero, el embrión elimina la capa protectora exterior, denominada zona pelúcida, en un proceso denominado incubación en la zona.

La incubación en la zona es necesaria para que el embrión se implante en el tejido que cubre el útero.

Durante la implantación, se comienza a crear la conexión entre la mujer y el embrión.

Este órgano, denominado placenta, permite que el oxígeno y los nutrientes pasen de la madre al embrión.

Se puede realizar la fertilización in vitro si una mujer tiene problemas para quedar embarazada, una condición denominada infertilidad.

O, también, si una mujer desea concebir un hijo sin una pareja masculina.

Antes de la fertilización in vitro, la mujer recibirá medicamentos para la fertilidad que hacen que maduren uno o más óvulos en los ovarios. 

El hombre proveerá una muestra de semen para recolectar el esperma más sano para la fertilización.

Si la pareja masculina es completamente infértil, también conocido como estéril, o si la mujer no tiene una pareja masculina, se puede buscar un donante para que proporcione el esperma para este proceso.

La fertilización in vitro consta de tres procedimientos principales: 

aspiración folicular,

fertilización

y transferencia del embrión.

Durante el primer procedimiento, denominado aspiración folicular, se recolectan los óvulos de los ovarios.

Al comienzo de este procedimiento, se inserta una sonda de ultrasonido en la vagina de la mujer para que el médico pueda ver los ovarios.

Dentro de los ovarios, el médico busca los folículos. Cada folículo es una bolsa llena de líquido que contiene un óvulo.

Luego, el médico introduce una aguja larga y delgada a través de la pared vaginal hasta el ovario.

Un dispositivo de aspiración conectado a la aguja recolectará varios óvulos desde adentro de los folículos.

Durante la segunda parte de la fertilización in vitro, denominada fertilización,

los óvulos recolectados son llevados inmediatamente a un laboratorio donde serán fertilizados.

La fertilización puede realizarse mediante inseminación, donde varios espermas se mezclan con los óvulos más sanos.

O los óvulos pueden fertilizarse con el esperma inyectado directamente en ellos durante un proceso denominado inyección intracitoplasmática de espermatozoides.

Los óvulos fertilizados, también denominados embriones, serán monitoreados entre tres y cinco días cuando comienzan a crecer.

En este momento, el laboratorio puede crear un orificio en la zona pelúdica que rodea algunos embriones.

Este proceso, denominado incubación asistida, ayudará a que los embriones se implanten en el útero.

Algunos de los embriones se usarán enseguida para la transferencia del embrión, y el resto se congelará y guardará para su uso posterior, si es necesario.

La tercera parte de la fertilización in vitro se denomina transferencia del embrión que se realiza entre tres y cinco días después de la fertilización.

Durante la transferencia del embrión, se inserta una herramienta denominada espéculo en la vagina de la mujer para que el médico pueda ver el cuello del útero.

Se cargará una jeringa con líquido con uno o más embriones "incubados".

Luego, la jeringa se colocará en un tubo largo y delgado, denominado catéter.

El médico insertará el catéter en la vagina, a través del cuello del útero hasta el útero.

Una vez dentro del útero, el médico inyectará los embriones. 

Luego, se retirarán el catéter y el espéculo.

Es posible que la mujer deba permanecer acostada durante aproximadamente quince minutos.