Skip to main content
Menu

VIH y SIDA


Transcripción

El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana.

Si padece VIH, tiene una infección que daña su sistema inmune con el tiempo y que ocasiona SIDA.

SIDA significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Es la etapa final de una infección por VIH en la que su sistema inmune se daña y se debilita demasiado como para lidiar con las infecciones cotidianas.

Cuando los invasores externos, por ejemplo bacterias y virus, ingresan a su cuerpo, pueden provocar infecciones.

Estos eventos activan las defensas del cuerpo.

Los glóbulos blancos del sistema inmune son parte de las defensas de su cuerpo.

Un tipo de glóbulo blanco, denominado linfocito T colaborador, o célula T colaboradora,

fortalece la respuesta del sistema inmune ante una infección de dos maneras.

Primero, las células T colaboradoras liberan químicos que atraen a otras células blancas hasta el lugar de la infección.

Estos glóbulos blancos adicionales atacan a la bacteria o al virus invasor

así como a otras células infectadas.

Luego, las células T colaboradoras liberan químicos que hacen que los demás glóbulos blancos se multipliquen.

Estos nuevos glóbulos blancos crean marcadores, llamados anticuerpos,

que pueden identificar este mismo invasor externo en todo el cuerpo.

Los anticuerpos se adhieren a la bacteria o al virus, y los marcan como objetivos para que el sistema inmunológico los destruya.

Si padece VIH, este viaja a través de su sangre y otros líquidos corporales para infectar y matar ciertos glóbulos blancos.

El virus ingresa a las células T colaboradoras, que son el objetivo principal.

Una vez dentro, el virus hace muchas copias de sí mismo.

A medida que se realizan estas partículas del virus, dejan la célula T colaboradora dañada para infectar otras células.

La célula T pierde su habilidad de proteger al cuerpo de la esta infección y muere.

De este modo, el VIH se propaga y mata más células T colaboradoras, lo que debilita su sistema inmune.

Como resultado, otro tipo de infecciones pueden aprovecharse de la incapacidad de su cuerpo de defenderse.

Estas infecciones se denominan infecciones oportunistas.

Si padece una infección por VIH y una o más infecciones oportunistas, padece SIDA.

Algunas de las infecciones oportunistas más comunes relacionadas con el SIDA son:

inflamación de los tejidos que cubren el cerebro y la médula ósea, denominada meningitis;

inflamación del cerebro, denominada encefalitis;

enfermedades respiratorias, como la neumonía y la tuberculosis;

enfermedades intestinales, como la diarrea crónica provocada por parásitos infecciosos;

y cáncer, como sarcoma de Kaposi y linfoma no Hodgkin.

El VIH pasa de persona en persona a través de líquidos corporales infectados.

El VIH puede ingresar a su cuerpo durante un encuentro sexual sin protección, mientras comparte agujas de drogas inyectables, durante su propio nacimiento,

por parte de su madre durante la lactancia, o por sangre o productos sanguíneos contaminados.

Si bien no hay cura para el VIH, los fármacos denominados medicamentos antirretrovirales pueden reducir la cantidad de VIH en el cuerpo.

Una clase de medicamento antirretroviral, denominada inhibidores de la entrada o la fusión,

irrumpe el proceso de infección de VIH al evitar que el virus se adhiera a sus células.

Otras clases de medicinas antirretrovirales incluyen inhibidores de transcriptasa inversa, inhibidores de la proteasa, e inhibidores de la integrasa.

Estos fármacos evitan que se creen, se agrupen y se propaguen los nuevos virus.

Es posible que su médico le prescriba una combinación de estas clases de fármacos conocidos como terapia antirretroviral altamente activa o HAART.

Los medicamentos antirretrovirales no eliminan por completo el VIH de su cuerpo,

pero lo ralentizan lo suficiente como para permitir que el sistema inmune luche contra las infecciones.

Las pruebas de sangre regulares permitirán que su médico sepa cuán efectivo es su medicamento antirretroviral para controlar el VIH.

Si la cantidad de células T colaboradoras en su muestra de sangre es lo suficientemente alta, significa que el medicamento está funcionando.

Los tratamientos para las infecciones oportunistas para el SIDA son medicamentos específicos para cada tipo de infección.

Por ejemplo, es posible que su médico le prescriba antibióticos si padece neumonía o tuberculosis.

Para evitar obtener una infección por VIH o que esta se propague,

Realícese pruebas regularmente para conocer su estado de VIH y el de su pareja.

El modo más efectivo de evitar una infección por VIH es evitar el sexo vaginal y anal.

En el momento de involucrarse en la actividad sexual, es menos probable que contraiga VIH si solo tiene sexo con una pareja no infectada,

o si se protege con condones de látex.

Evite usar drogas ilegales inyectables o compartir agujas de drogas ya que las agujas pueden contener el virus.

Evite la intoxicación con drogas o alcohol ya que es más probable que se involucre en alguna actividad sexual no segura.