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Funduplicatura Pediátrica para la Enfermedad del Reflujo Gastroesofágico (GERD)


Transcripción

El reflujo gastroesofágico en niños es una condición en la cual el líquido fluye hacia atrás o refluye, fuera del estomago y hacia el esófago.

El esófago es un tubo muscular que conecta la boca al estomago.

Pasa a través del músculo llamado el diafragma, que separa el pecho del abdomen.

El pasadizo a través del diafragma es un agujero llamado hiato esofágico.

La pared del esófago ha engrosado ligeramente las capas musculares donde se conecta al estómago.

Estas capas musculares, combinadas con parte del diafragma forman el esfínter esofágico inferior.

Normalmente, cuando un niño traga alimentos, el esfínter esofágico inferior se relaja, permitiendo que el alimento pase a través de el.

Luego, el esfínter esofágico inferior se contrae para evitar que los alimentos refluyan fuera del estómago al esófago.

A veces, el esfínter esofágico inferior puede relajarse incluso cuando el niño no ha tragado,

permitiendo que la comida que ya se encuentra en el estomago regrese hacia el esófago.

Esta condición se llama reflujo gastroesofágico y puede tener síntomas o sólo una acidez suave.

Sin embargo, si el reflujo es grave, ocurre frecuentemente y provoca síntomas graves, el niño tiene una condición llamada enfermedad reflujo gastroesofágico o “GERD”, por sus siglas en inglés.

Si la comida refluye hacia el esófago, el ácido estomacal mezclado con la comida puede provocar irritación.

Si la comida refluye hacia el esófago, en la garganta y hacia las vías respiratorias, también se puede presentar irritación e infección de las vías respiratorias.

A pesar de que escupir es normal, GERD podría necesitar un procedimiento llamado fundoplicación.

Antes del procedimiento, se proporcionará anestesia general al niño para que se duerma durante el procedimiento.

Se le insertará un tubo respiratorio por la nariz o boca hacia la tráquea para ayudar al bebé a respirar durante el procedimiento.

Comúnmente, el cirujano hará cinco incisiones muy pequeñas cerca o en el ombligo y en los lados derecho o izquierdo de la parte superior del abdomen,

e insertará tubos para colocar una cámara e instrumentos quirúrgicos.

Luego, el cirujano cuidadosamente encontrará el esfínter esofágico inferior cerca de la entrada al estómago.

El hiato esofágico puede ser ajustado con suturas para evitar que el estómago se deslice hacia el pecho.

La parte superior o fondo del estómago será forrada alrededor de la parte exterior del esfínter.

El fondo forrado será suturado nuevamente en el estómago para crear una válvula, que ajusta y fortalece el esfínter.

La “válvula” de fundoplicación ayudará a evitar que el contenido del estomago refluya hacia el esófago.

En algunos casos, el cirujano puede insertar un tubo de alimentación,

también conocido como tubo de gastrostomía en el estómago del niño mientras sana el esfínter.

Este tubo llevará directamente el alimento al estomago y permitirá que el aire atrapado escape.

Finalmente, el cirujano cerrará las incisiones con suturas solubles o tiras de sutura cutánea.

Después del procedimiento, el niño será llevado a la sala de recuperación para monitoreo. Se le administrará analgésicos.

El bebé puede continuar recibiendo antibióticos mediante vía intravenosa. Dentro de uno a tres días, el niño será dado de alta del hospital.

Si el niño tiene un tubo de alimentación, el cirujano lo retirará cuando él o ella puedan comer normalmente.