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Hepatitis C


Transcripción

Si usted tiene hepatitis C, su hígado está inflamado porque usted ha sido infectado con el virus de la hepatitis C.

Su hígado es el órgano más grande dentro de su cuerpo y realiza muchas funciones importantes.

Las partes funcionales de su hígado son llamadas lóbulos hepáticos. Sus lóbulos hepáticos filtran toda la sangre en su cuerpo.

A medida que la sangre pasa a través de ellos, sus lóbulos hepáticos descomponen sustancias dañinas;

remueven bacterias y los glóbulos rojos gastados; y forman factores de coagulación que controlan el sangrado.

Después de una comida su hígado hace y almacena nutrientes para proveer a su cuerpo con energía cuando la necesita.

Su hígado también produce una sustancia llamada bilis.

Su vesícula almacena bilis y la libera a su intestino delgado para ayudar a digerir grasas en los alimentos que come.

Si tiene hepatitis C,

el virus ingresó a su cuerpo cuando se expuso a sangre u otros fluidos de una persona infectada con el virus.

Esto podría ocurrir a raíz de compartir una jeringa de medicamento con una persona infectada.

Otros modos en que usted puede estar expuesto al virus incluyen: tener sexo con alguien infectado con el virus;

compartir artículos de higiene personal como razuradoras o cepillos de dientes utilizados por una persona infectada;

contacto directo con la sangre o fluidos corporales de un persona infectada; o cuando una madre lo pasa a un bebe durante el nacimiento.

Durante la etapa temprana o aguda de la infección de hepatitis C, la hepatitis C ingresa a su hígado e invado sus células hepáticas.

Una vez dentro sus células hepáticas, el virus comienza a hacer copias de sí mismo.

Durante el proceso de copia, cambios, llamados mutaciones, ocurren frecuentemente en el material genético del virus, conduciendo a nuevas cepas del virus.

En respuesta a la infección viral, su cuerpo envía células inmunes para atacar tanto al virus como a las células hepáticas infectadas con el virus.

Como resultado, estas células hepáticas se inflaman y mueren.

Con el tiempo, se forma tejido cicatrizante alrededor de las células hepáticas muertas e infectadas. El tejido cicatrizante evita que su hígado trabaje apropiadamente.

Si tiene una infección de hepatitis C crónica, su hígado contiene un gran monto de tejido de cicatriz ,

llamado cirrosis, lo que limita el flujo sanguíneo y resulta en encogimiento permanente y endurecimiento de su hígado.

Una vacuna contiene virus debilitados o inactivos que "entrenan" a su sistema inmune para reconocer y atacar ciertos virus.

Sin embargo, las mutaciones frecuentes en la hepatitis C hacen probable que usted atrape una versión del virus que no está contenida en una vacuna.

Como resultado, no hay vacuna efectiva para el virus de la hepatitis C.

Si usted padece de hepatitis C, su sistema inmune por sí solo destruirá todos los virus de hepatitis C de su cuerpo.

Sin embargo, la mayoría de personas infectadas con el virus desarrollan hepatitis C crónica,

una condición en la cual su sistema inmune no puede destruir todos los virus en su cuerpo después de seis meses.

Si tiene hepatitis C crónica y sus sistema inmune no se puede deshacer completamente del virus,

su médico puede recetar una terapia de combinación que consiste de un medicamento antiviral llamado Ribavirin,

e inyecciones de interferón, un medicamento que fortalece su sistema inmune.

Estos medicamentos son mayormente efectivos contra la hepatitis C cuando se toman juntos.

Si tiene un caso severo de hepatitis C crónica, su médico puede recomendar una operación de transplante de hígado.