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Neumonía


Transcripción

La neumonía es una inflamación en sus pulmones causada por una infección.

Usted tiene dos pulmones, uno a cada lado de su pecho. Cada pulmón tiene secciones separadas, llamadas lóbulos.

Normalmente, cuando usted respira, el aire se mueve libremente a través de su tráquea,

luego por los largos tubos llamados bronquios, a través de tubos pequeños, llamados bronquiolos,

y finalmente en sacos pequeños, llamados alvéolos.

Las vías respiratorias y los alvéolos son flexibles y elásticos.

Cuando usted respira cada saco de aire se infla como un pequeño globo y cuando exhala, el saco se desinfla.

Pequeños vasos sanguíneos llamados capilares rodean los alvéolos.

El oxígeno del aire que usted respira pasa por varios capilares,

luego el dióxido de carbono de su cuerpo sale de sus capilares

y se dirige a los alvéolos para que los pulmones puedan deshacerse de él cuando usted exhale.

Si usted tiene neumonía, sus vías respiratorias y pulmones tienen una infección causada por gérmenes tales como:

bacteria, virus, hongos o parásitos.

Sus vías respiratorias atrapan la mayoría de los gérmenes en la mucosidad que recubre su tráquea, bronquios y bronquiolos.

Los cilios que recubren los tubos

constantemente empujan la mucosidad y los gérmenes de sus vías respiratorias, desde donde los puede expulsar tosiendo.

En ocasiones los gérmenes se abren paso por la mucosidad y los cilios e ingresan en los alvéolos.

Normalmente, las células de su sistema inmune atacan estos gérmenes, lo que hace que usted no se enferme.

Sin embargo, si su sistema inmune se ve debilitado por la edad, enfermedad o fatiga,

los gérmenes que causan la neumonía pueden superar las células de su sistema inmune y comenzar a multiplicarse.

Sus bronquiolos y alvéolos se inflaman mientras su sistema inmune ataca los gérmenes que se multiplican.

La inflamación hace que los alvéolos se llenen de líquido, lo que hace difícil que su cuerpo obtenga el oxígeno que necesita.

Si tiene neumonía lobar, se infecta un lóbulo de sus pulmones.

Si tiene bronconeumonía, muchas áreas de ambos pulmones se ven afectadas.

La neumonía puede causar los siguientes síntomas: dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos,

fiebre y escalofríos, confusión, dolor de cabeza, dolor muscular y fatiga.

La neumonía puede derivar en complicaciones serias.

La insuficiencia respiratoria ocurre cuando la respiración se vuelve tan difícil que usted necesita una máquina llamada ventilador para ayudarle a respirar.

La bacteriemia ocurre cuando la bacteria que causa la neumonía ha pasado a su torrente sanguíneo,

desde donde puede viajar a infectar otros órganos.

En algunos casos de neumonía, se puede formar una gran acumulación de líquido y pus, llamada un absceso, en sus pulmones.

Si se forma un absceso alrededor de la parte exterior de sus pulmones, se llama empiema.

Los tratamientos posibles para la neumonía incluyen:

Antibióticos si la causa es una bacteria o un parásito, medicamentos antivirales si la causa es un virus de la gripe.

Medicamentos antimicóticos si la causa en un hongo,

descanso y mucho líquido,

y medicamentos de venta libre para controlar la fiebre, dolor y malestar.

Si su neumonía es grave, puede ser hospitalizado y le darán antibióticos intravenosos y oxígeno.