Skip to main content
Menu

Reparación de hernia inguinal Pediátrica - Hombre


Transcripción

Una hernia inguinal suele aparecer como una protuberancia en la parte inferior del abdomen, también llamada ingle, o en el escroto.

Antes del nacimiento, los testículos del bebé crecen dentro del abdomen y luego se desplazan al escroto.

Para llegar al escroto, los testículos deben pasar a través de dos aberturas, llamadas anillos inguinales interno y externo,

y un canal entre ellos, llamado conducto inguinal, formado por los músculos de la pared abdominal.

Cuando los testículos entran en el escroto, el tejido que recubre la pared abdominal viene con ellos, formando un saco.

Normalmente, la abertura del saco hacia el conducto inguinal se cierra durante los seis meses posteriores al nacimiento.

A veces, por motivos desconocidos, la abertura del saco no se cierra.

Como consecuencia, el saco de tejido abierto puede llenarse con líquido que normalmente permanece dentro del abdomen.

El saco lleno de líquido que rodea al testículo se llama hidrocele.

También puede deslizarse hacia el saco una pequeña porción del intestino del bebé o un poco de tejido adiposo del abdomen, lo que da lugar a una hernia inguinal.

Por lo general, un médico podrá mover suavemente el intestino de vuelta al abdomen.

Sin embargo, el intestino puede quedar atrapado, o encarcelado, dentro del saco de tejido. Tendrá el aspecto de un bulto duro y sensible, y es una urgencia.

Después de aproximadamente seis horas, el intestino que está dentro de una hernia encarcelada puede perder su suministro de sangre y morir.

Esto se llama hernia estrangulada, y es una urgencia que requiere atención médica inmediata y cirugía para repararla.

Los hidroceles y las hernias inguinales requieren una operación para atar y extirpar el saco de tejido a fin de evitar futuras hernias y posibles lesiones en el intestino delgado.

Para comenzar, el cirujano hará una pequeña incisión cerca de la hernia.

A continuación, el cirujano separará con cuidado el saco de tejido de las estructuras del cordón, incluidos los vasos sanguíneos pequeños y el conducto deferente, que están unidos al testículo.

A continuación, el cirujano abrirá el saco para buscar contenido herniado en el interior.

Por lo general, el saco está vacío. Sin embargo, si hay contenido herniado, será desplazado de nuevo hacia el abdomen.

A veces, en niños menores de dos años de edad, el cirujano insertará un instrumento llamado laparoscopio a través del saco de tejido abierto.

El laparoscopio contiene una cámara que permitirá al cirujano mirar el anillo interno por el otro lado y comprobar si hay una hernia en ese lado.

Si el otro anillo interno está abierto y hay una hernia, el cirujano deberá realizar una reparación similar en ese lado.

Después de comprobar si hay una hernia en el otro lado, el cirujano atará el saco de tejido vacío con una sutura.

El resto del saco se eliminará.

Por último, el cirujano cerrará la incisión con suturas solubles, adhesivo cutáneo o vendaje con cinta de cierre.

El bebé puede recibir una inyección de anestesia en la piel cerca de la incisión como ayuda para controlar el dolor que se produce después del procedimiento.

Para obtener más información sobre la reparación de la hernia inguinal pediátrica, hable con su proveedor de atención médica.