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Úlceras por presión


Transcripción

Las úlceras por presión, también llamadas escaras, son regiones de piel que se lesionan cuando se sienta o se acuesta en una posición por mucho tiempo.

Estas heridas ocurren con más frecuencia en áreas donde los huesos están cerca de la piel, que incluyen: talones, tobillos, caderas, coxis o codos.

La presión constante en una de estas áreas comprime los vasos sanguíneos que suministran oxígeno y nutrientes vitales a la piel.

Sin una suficiente cantidad de flujo sanguíneo, las células de la piel finalmente mueren y se forma una úlcera por presión.

Las úlcera por presión están categorizadas por grados de severidad.

Una úlcera por presión de etapa I está enrojecida, inflamada y no se vuelve pálida cuando se aplica presión en ella.

Una úlcera por presión de etapa II aparece como una ampolla o úlcera abierta. Es posible que el área que rodea la úlcera esté enrojecida e irritada.

Una úlcera de presión de etapa III implica una pérdida de piel de grosor completo que se asemeja a un cráter y se extiende hasta la capa de grasa que se encuentra debajo de la piel.

La etapa IV es la más severa. Una úlcera de etapa IV es una herida de grosor completo que se extiende hasta el músculo o hueso subyacente.

En el 2007, el Panel Consultivo Nacional para las Úlceras por Presión agregó dos etapas más: supuesta lesión de los tejidos profundos y fuera de clasificación.

La supuesta lesión de los tejidos profundos es una zona de color granate o morado en la piel que puede contener una ampolla llena de sangre.

Tiene esta apariencia debido a los tejidos blandos dañados por debajo de la piel.

Una úlcera fuera de clasificación implica una pérdida total del espesor del tejido.

Sin embargo, la cantidad de pérdida del tejido no puede ser determinada debido a que la úlcera está cubierta por tejido muerto.

Para prevenir la infección de una úlcera por presión, el médico limpiará la herida usando agua y un jabón suave o suero.

Si su herida es severa, su médico desbridará o extraerá quirúrgicamente el tejido muero de la úlcera por presión.

Para proteger e hidratar la herida, el médico posiblemente la cubra con una venda especializada.