Skip to main content
Menu

Diabetes Tipo 1


Transcripción

La diabetes tipo 1 es una afección en la cual el páncreas no produce insulina, una hormona que el cuerpo necesita para mantener los niveles apropiados de azúcar en la sangre.

Después de que usted come alimentos que contienen carbohidratos, los productos químicos en el intestino delgado los descomponen en moléculas de azúcar simple llamadas glucosa.

Luego, las células que recubren el intestino delgado absorben la glucosa, la cual pasa al torrente sanguíneo.

Cuando la sangre llega al páncreas, las células beta del páncreas detectan el incremento de los niveles de glucosa.

Las células beta liberan insulina en el torrente sanguíneo para reducir los niveles de glucosa y para mantener la glucosa sanguínea en un nivel saludable.

La mayoría de las células del cuerpo tienen ciertos receptores en su superficie que se unen a la insulina circulante.

La insulina actúa como la llave de una cerradura para abrir la célula, de tal manera que la glucosa circulante puede ingresar a dicha célula.

Ahora las células pueden aprovechar la glucosa y producir la energía que necesitan para funcionar correctamente.

Si usted sufre de diabetes tipo 1, las células beta del páncreas pierden su capacidad de producir insulina, dando como resultado altos niveles de glucosa en la sangre y otras complicaciones.

En la diabetes tipo 1, el sistema inmunológico -específicamente los glóbulos blancos- consideran a las células beta pancreáticas como si fueran cuerpos extraños.

En una respuesta autoinmune, los glóbulos blancos segregan anticuerpos que destruyen a sus propias células beta.

Como resultado, el páncreas produce poca o ninguna insulina.

Sin la insulina, la glucosa no puede ingresar a las células; dichas células están desnutridas debido a la falta de las calorías que deberían recibir de la glucosa.

Además, el nivel de glucosa se acumula en el torrente sanguíneo, dando lugar a una afección llamada hiperglucemia.

Los síntomas más comunes de la hiperglucemia en la diabetes tipo 1 son: apetito y sed excesivos, necesidad de orinar frecuentemente, pérdida de peso inexplicable,

cansancio, debilidad, irritabilidad y visión borrosa.

Si la hiperglucemia no se trata, usted puede enfermar gravemente.

Debido a que usted no tiene suficiente insulina en la sangre, las células no pueden utilizar la glucosa para obtener energía.

Como resultado, el cuerpo descompone las reservas de grasa y de proteínas como fuente alternativa de energía.

A medida que la descomposición de la grasa continúa, ciertos subproductos conocidos como cuerpos cetónicos se acumulan en la sangre, dando lugar a una afección llamada cetosis.

Cuando los cuerpos cetónicos se acumulan a niveles peligrosamente altos, se produce una afección llamada cetoacidosis diabética, que puede poner en peligro la vida.

Si los niveles de glucosa en sangre siguen siendo altos a lo largo del tiempo, se pueden producir problemas de salud a largo plazo, tales como aterosclerosis, ceguera, daño a los nervios y enfermedad renal.

Si usted sufre de diabetes tipo 1, su meta es mantener la glucosa en sangre dentro de los niveles normales. Esto se logra a través de una combinación adecuada de reemplazo de la insulina,

control de la glucosa en sangre y, de igual importancia, al seguir una dieta saludable y realizar ejercicios de forma regular.

Debido a que el páncreas deja de producir insulina, usted deberá administrarse insulina para reemplazar la que su cuerpo debería producir.

Un profesional médico autorizado puede capacitarlo para que usted mismo se inyecte la insulina de manera subcutánea.

Deberá administrarse varias inyecciones al día y alternar los puntos de aplicación de la inyección para evitar daños en los tejidos y problemas de absorción.

Otro método de aplicación es mediante una bomba de insulina, la cual va adherida al cuerpo y le administra la insulina a través de un tubo implantado bajo la piel.

Usted tendrá que revisar el nivel de glucosa en la sangre varias veces al día con un glucómetro.

Para esto, debe pincharse el dedo con una aguja pequeña llamada lanceta y colocar una gota de sangre en el glucómetro.

Conocer su nivel de glucosa en sangre le permite ajustar la dosis de insulina, las calorías que consume durante las comidas y la actividad física que realice.

Usted deberá seguir una dieta saludable y realizar ejercicios de forma regular para controlar el nivel de glucosa y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.