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Neuropatía Periférica


Transcripción

La neuropatía periférica es una condición común que ocurre cuando una lesión o una enfermedad daña su sistema nervioso periférico.

Con origen en su cerebro y médula espinal, los nervios periféricos se extienden a su piel, músculo y tejidos.

Su sistema nervioso periférico transmite información vital entre su organismo y el cerebro en la forma de impulsos eléctricos.

Existen tres tipos de nervios periféricos. Los nervios motores regulan los movimientos de los músculos esqueléticos de su organismo.

Los nervios sensoriales transmiten sensaciones, como el calor, vibración, tacto y dolor al cerebro.

Los nervios autónomos regulan las actividades de los órganos y glándulas internas.

Cada nervio está formado de varias células interconectadas llamadas neuronas que transmiten los impulsos a la velocidad de la luz.

Este intercambio constante permite a su cerebro responder a la contribución vital de su organismo.

Sin embargo, el daño a sus nervios impide este vínculo esencial, lo que resulta en una neuropatía periférica.

El daño a un nervio único, llamado mononeuropatía, en general se da como consecuencia de una lesión o un estrés reiterado.

Un ejemplo de la mononeuropatía es el síndrome del túnel carpiano.

El impacto reiterado al nervio en su muñeca puede causar cosquilleo, dolor y debilidad en su mano, brazo y hombro.

La participación de varios nervios, llamado polineuropatía, es mucho más común.

El daño en general comienza en los nervios más alejados del sistema nervioso central y avanza en forma simétrica.

La polineuropatía puede ser causada por: diabetes y otras enfermedades sistémicas, infecciones, o exposición a sustancias tóxicas.

Uno o todos los tres tipos de nervios pueden verse afectados y los síntomas son específicos para cada uno.

El daño a los nervios sensoriales, típico de la diabetes, puede derivar en adormecimiento de sus manos y pies

con menor capacidad para detectar la temperatura, insensibilidad al dolor o sobresensibilidad al mismo.

La polineuropatía también puede dañar sus nervios motores, que puede derivar en debilidad muscular, parpadeo y dolor.

Los signos comunes del daño de nervio autonómico incluyen la intolerancia al calor, pérdida del control de la vejiga y trastornos gastrointestinales,

problemas para respirar y problemas de ritmo cardíaco.

En general, el tratamiento de la neuropatía periférica se focaliza en el tratamiento de la causa subyacente y provee alivio sintomático.

Si tiene mononeuropatía, puede recibir analgésicos, terapia física para mantener la resistencia muscular

o cirugía para aliviar los nervios atrapados o comprimidos.

Si tiene polineuropatía, su médico tratará la enfermedad subyacente para evitar más daños a los nervios.

Le puede recomendar analgésicos para aliviar sus síntomas.

Si tiene polineuropatía con discapacidad sensorial, su médico puede recomendar zapatos ortopédicos para evitar lesión al pie.