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Miringotomía (Tubos de los Oídos)


Transcripción

Una miringotomía, también conocida como timpanostomía o timpanotomía, es un procedimiento quirúrgico para extraer líquido del oído medio y restablecer la misma presión de aire a ambos lados del tímpano.

El oído consta de tres partes principales: el oído externo, el oído medio y el oído interno.

El oído externo incluye el pabellón auricular que recolecta las ondas sonoras y el canal auditivo que transporta las ondas sonoras al tímpano, una capa muy delgada de tejido que separa el oído externo del oído medio.

Las ondas sonoras hacen que el tímpano vibre, lo que a su vez hace vibrar tres huesos muy pequeños del oído medio llamados martillo, yunque y estribo,

que pasan las vibraciones del sonido hacia el oído interno.

El oído interno traduce las vibraciones en señales eléctricas que son recogidas por el nervio auditivo, enviadas al cerebro e interpretadas como sonido.

Este proceso complejo ocurre instantáneamente y nos permite escuchar los sonidos que se producen alrededor nuestro.

Para que el tímpano vibre adecuadamente, la presión del aire en el oído medio debe estar al mismo nivel de presión que el aire fuera del oído.

El aire ingresa al oído medio a través del tubo de Eustaquio o tubo auditivo.

Cuando usted bosteza y escucha una pequeña explosión, el tubo de Eustaquio ha transportado una burbuja de aire al oído medio para igualar la presión.

Una infección, alergia, masa o adenoides agrandadas pueden bloquear el tubo de Eustaquio, lo que produce la acumulación de líquido en el oído medio.

El líquido evita que el tímpano vibre adecuadamente, bloquea la transmisión normal del sonido a través del oído medio y puede causar pérdida auditiva.

En algunas instancias, el líquido puede infectarse con bacterias lo que da como resultado otitis media, o infección del oído.

Las razones para llevar a cabo un miringotomía son las siguientes: Drenaje de líquido atrapado en el oído durante más de 3 meses,

Tratamiento de infecciones auditivas crónicas que no mejoran con antibióticos,

Restauración de pérdida auditiva causada por acumulación de líquido,

Impedimento de demoras en el desarrollo del habla en niños debido a la pérdida auditiva, o

Examen del líquido del oído medio para detectar bacterias.

Antes de la cirugía, se colocará una vía intravenosa.

En la mayoría de los casos, se utiliza anestesia general para que el paciente duerma durante todo el procedimiento.

El cirujano hará una pequeña incisión en el tímpano utilizando un bisturí o láser y hará drenar el líquido del oído medio.

En muchos casos, el cirujano colocará un tubo de ventilación, o tubo PE, a través de la incisión.

Este pequeño tubo hará drenar todo el líquido que se acumule después de la cirugía y permitirá el ingreso de aire al oído medio para ayudar a secarlo.

Si fuera necesario, el cirujano repetirá el procedimiento en el oído opuesto.

El procedimiento completo dura entre 30 y 60 minutos. La incisión en el tímpano cicatrizará sola, por lo tanto, no se requieren puntos.

Luego de la cirugía, el paciente pasará a la sala de recuperación para ser monitoreado. Los niños puede volverse quisquillosos después del procedimiento; se les deberá alentar a comer y beber todo lo que puedan tolerar.

Si su hijo siente dolor, evite las aspirinas y en su lugar utilice acetaminofeno a una dosis específica para la edad.

Si fuera necesario aliviar el dolor de otra manera, el médico le puede recomendar otras opciones. El tubo PE generalmente se desprende solo dentro de varios meses.