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Laparoscopia pélvica diagnóstica


Transcripción

La laparoscopia pélvica diagnóstica se utiliza para examinar los órganos internos de la pelvis, con el fin de identificar un problema específico.

Puede que se le recomiende someterse a una laparoscopia pélvica diagnóstica si tiene dolor pélvico, una masa, acumulación anormal de líquidos o dificultad para quedar embarazada.

Esto se puede deber a:

Endometriosis

Embarazo tubárico

Tumor o quiste de ovario

Escarificación debido a infecciones pélvicas u otras afecciones

Las técnicas laparoscópicas requieren sólo una incisión mínima en forma de "ojo de cerradura" o una incisión punzante, y el período de recuperación es más corto y menos doloroso.

Cuando llega al hospital para el procedimiento, se le colocará una vía intravenosa y es posible que se le suministre un sedante para ayudarla a relajarse.

La laparoscopia pélvica se realiza con anestesia general; por lo tanto estará dormida durante el tiempo que dure la operación.

Se insertará temporalmente un tubo respiratorio por la boca y en la garganta, para ayudarla a respirar durante la operación.

Además, se le colocará un catéter en la vejiga para drenar la orina.

Una laparoscopia diagnóstica sin complicaciones puede tardar entre 30 y 60 minutos.

El cirujano podrá acceder al interior de la pelvis mediante el uso de instrumentos cortantes, denominados trócares, con los que realizará una abertura pequeña o puerto de entrada de media pulgada debajo del ombligo.

Luego se bombeará dióxido de carbono a través del puerto de entrada umbilical para inflar el abdomen y así poder visualizar su contenido más fácilmente.

A continuación, el cirujano insertará el laparoscopio a través del puerto umbilical.

Las imágenes de la cámara se proyectan en un monitor de la sala de operaciones.

El cirujano examinará cuidadosamente los tejidos y órganos pélvicos, en busca de signos de enfermedad que pudieran explicar sus síntomas.

Puede crear otros puertos a través de los cuales se pueden deslizar instrumentos.

Estos instrumentos adicionales se utilizan para desplazar órganos para visualizar mejor o para realizar procedimientos operativos, tales como extirpar tejido fibroso, realizar biopsias (muestras de tejidos) o drenar fluido anormal.

Cuando el laparoscopio y los demás instrumentos se retiran, se deja en el lugar una válvula de gas especial por poco tiempo para liberar todo el dióxido de carbono del abdomen.

Las incisiones en forma de "ojo de cerradura" se cierran con algunas suturas o grapas y luego se cubren con un vendaje.

Después de la cirugía, se le retirará el tubo respiratorio y se la monitoreará en el área de recuperación.

Poco rato después se le retirará el catéter y se le administrarán medicamentos para el dolor según sea necesario.

Cuando pueda tomar líquidos, se le retirará la vía intravenosa.

La mayoría de las pacientes son dadas de alta pocas horas después del procedimiento.