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Endoscopia del tracto gastrointestinal superior


Transcripción

Una endoscopia del tracto gastrointestinal superior, también denominada esofagogastroduodenoscopía o EGD, es un procedimiento que le permite al médico visualizar las paredes mucosas de la parte superior del tracto gastrointestinal.

Esto incluye el esófago, estómago y duodeno.

La endoscopia superior se utiliza para evaluar los síntomas de un dolor abdominal superior persistente, náusea, vómito, sangrado o dificultad en la deglución.

Puede detectar de forma precisa la inflamación, la infección, los tumores, las úlceras y otros problemas que se puedan presentar.

El procedimiento se realiza utilizando un endoscopio, que es un tubo flexible, delgado y largo con una luz y una cámara de video diminuta en el extremo.

La cámara transmite la imagen a un monitor.

Antes de someterse a la endoscopia, se le colocará una vía intravenosa y se le ofrecerán medicamentos para el dolor y un sedante.

Se controlarán la presión sanguínea, el pulso y el nivel de oxígeno en la sangre durante el procedimiento.

El médico le aplicará anestesia local en la garganta con un atomizador o le pedirá que se haga gárgaras con un anestésico para adormecer la zona.

Se le pedirá que se recueste sobre el lado izquierdo.

Se le colocará una boquilla de apoyo en la boca.

En algunos casos, se le proporcionará oxígeno adicional mediante una cánula nasal.

Las endoscopias superiores que no presentan complicaciones tardan entre diez y veinte minutos.

El médico insertará cuidadosamente el endoscopio por la boca, y luego lo moverá lenta y cuidadosamente hacia el esófago hasta que llegue al estómago y finalmente al duodeno.

No debería sentir dolor mientras esto sucede.

El médico puede introducir periódicamente una cantidad pequeña de aire para aplanar las paredes mucosas y mejorar la visibilidad.

Si el médico quiere obtener muestra de tejido para analizarla después, lo podrá hacer con el endoscopio.

Una biopsia ayudará a distinguir entre los tejidos cancerosos y los benignos.

También se utiliza para detectar la Helicobacter pylori, la bacteria que puede ocasionar la formación de úlceras.

El médico también puede utilizar el endoscopio para tratar un problema, como por ejemplo una úlcera sangrante, o ensanchar un estrechamiento del esófago o el estómago.

Después del procedimiento, se lo controlará hasta que desaparezcan los efectos del medicamento.

Es posible que le duela la garganta y que la sienta un poco hinchada.

Deberá contar con alguien que lo lleve a su hogar más tarde.