Skip to main content
Menu

Amigdalectomía y adenoidectomía


Transcripción

Una amigdalectomía es la extirpación quirúrgica de las amígdalas palatinas, dos estructuras ubicadas en ambos lados de la parte posterior de la garganta.

Normalmente, las amígdalas tienen la función de evitar las infecciones al ayudar en la destrucción de las bacterias nocivas y otros gérmenes que ingresan al organismo a través de la nariz y boca.

Las adenoides, ubicadas debajo y detrás del paladar blando, tienen una función similar.

Generalmente, las amígdalas se agrandan e inflaman cuando combaten una infección.

Esta afección se denomina amigdalitis.

La amigdalitis puede estar relacionada con la fiebre, el dolor de garganta, la deglución dolorosa y la hinchazón de los ganglios linfáticos de la parte frontal del cuello.

Se diagnostica más comúnmente en los niños, pero también se puede observar en algunos adultos.

Aunque existe una cantidad de indicaciones para la amigdalectomía, la más común es la amigdalitis recurrente o crónica.

La inflamación crónica de las adenoides, por lo general debido a alergias, puede provocar el bloqueo de las trompas de Eustaquio, aumentando el riesgo de contraer infecciones del oído medio y la pérdida auditiva relacionada.

Una adenoidectomía es la extirpación quirúrgica de las adenoides.

Generalmente, las amigdalectomías y las adenoidectomías se realizan al mismo tiempo.

Cuando llega al hospital para someterse al procedimiento, se le colocará una vía intravenosa y es posible que se le suministre un sedante para ayudarlo a relajarse.

En la mayoría de los procedimientos se utiliza anestesia general; por lo tanto estará dormido todo el tiempo que dure la operación.

Se insertará temporalmente un tubo respiratorio por la boca y en la garganta, para ayudarlo a respirar durante la operación.

Las amigdalectomías y las adenoidectomías pocas veces se realizan con anestesia local en adultos y nunca en niños.

Durante la amigdalectomía, el cirujano utilizará un retractor especial para mantener la boca del paciente abierta y un depresor de lengua para garantizar una vista despejada de las amígdalas.

El cirujano sujetará una amígdala por vez con los fórceps de amígdalas, la desprenderá del tejido que la rodea y la extirpará con un lazo corredizo o una pinza prensora de amígdalas.

La electrocauterización o las pinzas y los lazos detendrán cualquier sangrado que se produzca en la zona donde se extirparon las amígdalas.

Generalmente, esta área cicatriza naturalmente sin puntos.

El procedimiento para una adenoidectomía es muy similar al de una amigdalectomía.

Por lo general, ambos procedimientos se pueden realizar en veinte a sesenta minutos.

Después de la operación, se lo llevará a una sala de recuperación hasta que se desaparezcan los efectos de la anestesia, lo que por lo general tarda entre ocho y diez horas.

Es normal que los pacientes de una amigdalectomía regresen a su hogar el mismo día del procedimiento.