Skip to main content
Menu

Aneurisma aórtico abdominal


Transcripción

El cirujano llevará a cabo la reparación del aneurisma aórtico abdominal para prevenir la ruptura de un área protuberante de la aorta.

La arteria más extensa del cuerpo es la aorta, la que se encuentra adjunta al corazón y recibe sangre directamente del ventrículo izquierdo o la cámara de bombeo principal.

La aorta se encuentra dividida en cuatro partes: aorta ascendiente, arco aórtico, aorta torácica y aorta abdominal.

La aorta abdominal es la última y más extensa sección de la aorta. Proporciona sangre a las regiones inferiores del cuerpo, entre ellas, los órganos del abdomen y la pelvis.

La aorta abdominal finaliza alrededor del nivel del ombligo donde se divide en dos arterias ilíacas que transportan sangre a las piernas.

La aorta tiene una pared gruesa para poder resistir la alta presión de la sangre que es bombeada desde el corazón.

Con el transcurso del tiempo, la pared de la aorta se puede debilitar, hinchándose lentamente hacia afuera como un globo.

Cuando esa afección se produce en la región abdominal, se la llama aneurisma aórtico abdominal.

El cirujano llevará a cabo una reparación abierta del aneurisma aórtico abdominal cuando el diámetro de la aorta exceda las 2 pulgadas (5 centímetros) o si se presentan síntomas como dolor abdominal intenso o pulso anormalmente prominente del abdomen.

Antes del procedimiento abierto, por medio de una vía intravenosa se le comenzará a administrar líquidos, antibióticos y anestesia.

Una reparación quirúrgica abierta tradicional se realiza con anestesia general lo que significa que usted estará dormido durante el procedimiento.

Se insertará un tubo respiratorio por la boca y en la tráquea para ayudarlo a respirar durante la operación.

Cuando esté dormido, se le insertará un catéter en la vejiga para drenar la orina y controlar el funcionamiento de los riñones.

El cirujano comenzará haciendo una incisión desde el esternón hasta debajo del ombligo.

Luego ubicará el aneurisma y bloqueará la arteria aorta por arriba y por abajo.

Posteriormente, el cirujano abrirá el aneurisma y coserá en su lugar un injerto artificial con la misma forma y tamaño de una aorta sana.

El cirujano suturará la pared del aneurisma cerrado sobre el injerto recientemente ubicado.

El injerto reforzará las paredes de la aorta.

El cirujano cerrará la incisión abdominal con puntos.

La duración total de este procedimiento, por lo general, es de entre cuatro y seis horas.

El cirujano llevará a cabo una reparación endovascular del aneurisma, un procedimiento más nuevo y mínimamente invasivo,

si usted padece una enfermedad cardíaca grave o presenta un riesgo quirúrgico mayor debido a la edad u otras afecciones médicas.

Antes del procedimiento endovascular, al igual que con el procedimiento abierto, una vía intravenosa comenzará a administrarle líquidos y antibióticos.

Puede recibir anestesia general o un sedante y una epidural o anestesia regional para adormecer solamente la parte inferior del cuerpo.

El cirujano comenzará haciendo un pequeña incisión en la ingle por encima de la arteria femoral.

Luego, insertará un cable guía en la arteria y lo empujará cuidadosamente hacia el aneurisma.

Se pasará un catéter, o tubo hueco, sobre el cable guía que será empujado hacia el aneurisma.

Utilizando imágenes de rayos x en vivo como guía, el cirujano pasará un injerto de stent endovascular, un tubo comprimido de tejido metálico, a través del catéter hacia el aneurisma.

Luego, abrirá el injerto el que será sostenido en el lugar con ganchos metálicos y stents.

El cirujano puede insertarle componentes adicionales del injerto para extender el injerto en los vasos que suministran sangre a las piernas.

Una vez que el injerto haya sido ubicado, la sangre fluirá por el mismo, no alrededor del saco del aneurisma, lo que quitará la presión del aneurisma.

Por último, el cirujano quitará los catéteres y cerrará las incisiones de la ingle.

El procedimiento, por lo general, llevará de entre dos y tres horas.

Luego del procedimiento, si tuviera un tubo respiratorio, el mismo se quitará y usted será llevado a la unidad de cuidado intensivo para la recuperación.

Recibirá líquidos y alimentos vía intravenosa.

Es posible que también tenga un tubo insertado en la nariz o en el estómago para remover secreciones hasta que su intestino recupere su funcionamiento normal.

La estadía usual en el hospital para un procedimiento abierto es de entre cinco y diez días, mientras que para un procedimiento endovascular, por lo general, es más breve, de entre dos y tres días.