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Alta Presión Sanguínea


Transcripción

La presión arterial alta o hipertensión

es una condición común en la que la fuerza de la sangre en las paredes de sus arterias es demasiado alta.

Las arterias son vasos sanguíneos que llevan la sangre desde su corazón para suministrar sus tejidos con oxigeno y nutrientes.

En su corazón, dos cámaras, llamadas ventrículos,

se contraen con cada latido para empujar la sangre hacia sus pulmones y a través de sus arterias a su cuerpo.

A medida que la sangre fluye a través de ellas, tres factores principales afectan la presión de sus paredes arteriales.

El primero es el gasto cardiaco o el monto de sangre que sus ventrículos sacan de su corazón cada minuto.

Su presión arterial sube a medida que el gasto cardiaco aumenta.

El segundo factor que afecta su presión arterial es el volumen sanguíneo o el monto total de sangre en su cuerpo.

La presión arterial también se eleva a medida que se incrementa el volumen sanguíneo.

El tercer factor que afecta su presión arterial es la resistencia, que es cualquier cosa que trabaja contra el flujo sanguíneo a través de sus arterias.

Diversos factores contribuyen a la resistencia. Un factor de resistencia es la flexibilidad de su pared arterial.

Las arterias saludables se expanden con cada latido para reducir la presión sanguínea en la pared.

Otro factor de resistencia es el diámetro de sus arterias.

Su cuerpo es capaz de incrementar el diámetro de sus arterias para reducir su presión sanguínea,

o reducir el diámetro para elevar su presión sanguínea.

Un tercer factor de resistencia es la viscosidad sanguínea o engrosamiento.

En su sangre, más partículas, como proteínas y grasas, incrementan la viscosidad.

Si su sangre es más espesa, su presión sanguínea se eleva a medida que su corazón trabaja más duro para empujarla a través de sus arterias.

Su presión arterial puede ser medida con un dispositivo llamado un Esfigmomanómetro o tensiómetro.

Cuado su corazón late, la presión de la sangre en las paredes de sus arterias es llamada presión sistólica.

Cuando su corazón se relaja entre latidos, la presión en la pared arterial es llamada presión diastólica.

Si bien su tensión arterial puede cambiar a lo largo del día, lo ideal es que sea inferior a 120 milímetros de mercurio para la tensión sistólica,

y menor a 80 milímetros de mercurio para presión diastólica.

Si su tensión sistólica con frecuencia se mantiene por encima de 130, o su tensión diastólica con frecuencia se mantiene por encima de 80, usted sufre de tensión arterial alta.

Con el tiempo, la presión arterial alta dañará las paredes de sus arterias.

Su pared arterial puede debilitarse y formar un engrandecimiento llamado un aneurisma,

o la pared puede explotar y sangrar en el tejido que se encuentra alrededor.

Pequeñas lagrimas en su pared arterial pueden atraer ciertas sustancias en su sangre,

como colesterol, grasas y calcio para formar una acumulación llamada una placa.

El flujo sanguíneo a través de su arteria disminuye a medida que la placa se agranda.

Las células sanguíneas pueden pegarse a la placa y formar montículos sólidos, llamados coágulos, reduciendo o bloqueando completamente su flujo sanguíneo

El daño a sus arterias eleva su presión arterial incluso más haciendo que su corazón lata con mayor fuerza.

El daño arterial y el flujo sanguíneo reducido pueden conducir a condiciones como: un derrame cerebral, ataque al corazón o enfermedad renal.

En la mayoría de casos la presión arteria alta o hipertensión, es desconocida.

Este tipo de presión arterial alta es llamada primaria o hipertensión esencial.

El tratamiento para la hipertensión esencial incluye cambios en el estilo de vida, como comer una dieta saludable.

Si usted es sensible al sodio en la sal, su médico puede recomendar limitar su consumo de sal y alimentos altamente procesados.

El sodio puede provocar que su cuerpo retenga agua, lo que incrementa tanto su volumen sanguíneo como su presión arterial.

Otros cambios de estilo de vida que pueden reducir la presión arterial incluye evitar consumo de alcohol excesivo;

realizar ejercicio regular; perder peso, si está con sobrepeso; y dejar de fumar.

Su médico puede también recomendar medicamentes que actúan en sus riñones, vasos sanguíneos o corazón para ayudar a reducir su presión arterial.

Diuréticos, comúnmente llamados pastillas de agua, provocan que sus riñones muevan más sal y agua de su sangre a su orina,

lo que reduce su volumen y presión arterial.

Los bloqueadores Beta reducen la carga de trabajo en su corazón disminuyendo la tasa de sus latidos y la fuerza de las contracciones de su corazón.

Los diversos tipos de medicamentos actúan de forma directa o indirecta para reducir su presión arterial relajando sus vasos sanguíneos, que incrementan el diámetro.

Estos medicamentos incluyen inhibidores ACE, bloqueadores receptores II angiotesina, bloqueadores del canal de calcio y vasodilatadores de actuación directa