Print   Close  

Patient's Name
Healthcare Provider's Name
Department
Who to Call
Notes


Ataques Febriles

(Ataques por Fiebre)

por Sonja Lyons

• Definición • Causas • Factores de riesgo • Síntomas • Diagnóstico • Tratamiento • Prevención
English Version
 

Definición

Un ataque febril es una convulsión asociada con la fiebre en bebés o niños pequeños. Se diagnostica cuando se descartan todas las causas subyacentes, como meningitis, encefalitis o cualquier otra enfermedad intracraneal.

Existen dos tipos de ataques febriles:

  • Ataques febriles simples: las convulsiones duran desde unos segundos hasta 15 minutos y son sucedidas por un período de confusión y somnolencia que desaparece paulatinamente.
  • Ataques febriles complejos: duran más de 15 minutos, se dan más de una vez dentro de un lapso de 24 horas o aparecen convulsiones que afectan sólo parte del cuerpo.
 

Causas

Se cree que la temperatura corporal elevada con fiebre desencadena el ataque. Las causas comunes de fiebre incluyen cualquier infección de la niñez, especialmente infecciones virales. La fiebre asociada a las inmunizaciones de rutina también puede provocar un ataque febril.

 

Factores de riesgo

La edad es el factor de riesgo más grande. Del 2 al 4 % de los niños tienen un ataque febril antes de los cinco años de edad. Existe evidencia de que los ataques asociados con la fiebre elevada pueden ocurrir si hay un historial familiar de ellos.

 

Síntomas

Las señales de un ataque febril pueden incluir:

  • Fiebre, por lo general mayor a 102° F (38,9 ºC)
  • Convulsión (sacudidas o rigidez de músculos)
  • Movimientos oculares anormales
  • Sonidos toscos de respiración durante la convulsión
  • Pérdida del conocimiento
  • Pérdida de control de la vejiga o intestinos
  • Vómitos
  • Breve período de somnolencia o confusión después de un ataque

El ataque se caracteriza por sacudidas, espasmos y rigidez muscular generalizados. Suele estar asociado a la pérdida de la conciencia. Por lo general, el ataque tarda desde unos cuantos segundos hasta unos cuantos minutos.

Los ataques febriles se presentan entre los tres meses y los cinco años de edad, y la edad más frecuente es entre los seis meses y los tres años de edad. Cerca del 30% de los niños sufren ataques febriles simples recurrentes. De ese 30%, la mitad de los ataques suelen presentarse durante el primer año, y el 90%, antes de los dos años.

Por lo general, cuanto más temprano se presenta el primer ataque febril, más probabilidades hay de que el niño vuelva a sufrir otro.

El riesgo a largo plazo de desarrollar epilepsia en la adultez es muy bajo (inferior al 1% en el caso de un niño con ataque febril simple). El riesgo es mayor en niños con:

  • Ataque febril complejo
  • Problemas de desarrollo antes de que suceda el ataque febril
  • Antecedentes familiares de algún trastorno convulsivo

El riesgo a largo plazo de desarrollar problemas físicos o mentales también es muy bajo.

Si usted sospecha que su hijo está teniendo un ataque febril, actúe rápidamente:

  • Proteger de lesión física: coloque a su hijo sobre la cama o el piso lejos de cualquier objeto duro o puntiagudo.
  • Proteger vías respiratorias: no coloque nada dentro de la boca durante la convulsión. Voltee la cabeza del niño de lado para permitir que drene saliva o vómito de la boca.
  • Controle el tiempo: la duración de las convulsiones no debería superar los cinco minutos. A menos que el médico le haya indicado lo contrario, llame al 911.
 

Diagnóstico

En caso de ataques febriles simples, el diagnóstico gira alrededor de determinar la fuente de la fiebre. Esto puede requerir exámenes de sangre o de orina. Si el médico sospecha de meningitis o encefalitis, puede requerirse una punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo.

En caso de ataques febriles complejos, es importante la fuente de la fiebre. También pueden ser necesarias evaluaciones neurológicas, como:

  • Tomografía computarizada (TC): un tipo de radiografía que usa una computadora para obtener imágenes de estructuras internas de la cabeza
  • Resonancia magnética (RM): un examen que usa ondas magnéticas para obtener imágenes de estructuras internas de la cabeza
  • Electroencefalograma (EEG): estudio para evaluar la actividad o los trastornos del cerebro.

IRM por sus siglas en inglés

Tomografía de RM del cerebro

Copyright © Nucleus Medical Media, Inc.

 

Tratamiento

En la mayoría de los casos, el ataque desaparece en unos pocos minutos. Los tratamientos están dirigidos a determinar la fuente subyacente de la fiebre, la cual puede requerir antibióticos o medicamentos antivirales. En el raro caso de un ataque persistente, llame al 911 y administre medicamentos anticonvulsivos si es necesario.

Si a su hijo se le diagnostica que sufre convulsiones febriles, siga las instrucciones de su médico.

 

Prevención

Cerca del 30% de los niños sufren otro ataque febril cuando tienen fiebre. Esta tendencia disminuye con la edad, y muy pocos niños desarrollan epilepsia. Lamentablemente, la fiebre puede aparecer de repente y el ataque puede ser la primera señal. No administre medicamentos orales durante un ataque.

Pueden administrarse medicamentos anticonvulsivos diariamente, como fenobarbital y ácido valproico, para evitar las convulsiones. Sin embargo, estos medicamentos tienen efectos secundarios. Los ataques febriles simples, aunque son alarmantes, no dañan el cerebro.

Habitualmente, no se recomiendan medicamentos debido a sus efectos secundarios. En niños con ataques febriles recurrentes, el médico puede recetar valium vía rectal para detener las convulsiones si duran más de cuatro a cinco minutos.

Nota: No se recomienda administrar aspirina a niños o adolescentes con infección viral actual o reciente. Esto se debe al riesgo de síndrome de Reye. Consulte al médico para saber qué medicamentos no presentan riesgos para su hijo.

RESOURCES:

American Academy of Pediatrics
http://www.healthychildren.org/

Epilepsy Foundation
http://www.epilepsyfoundation.org/

CANADIAN RESOURCES:

Caring for Kids
http://www.caringforkids.cps.ca/

Health Canada
http://www.hc-sc.gc.ca/

REFERENCES:

American Academy of Family Physicians. Febrile seizures: what every parent should know. Family Doctor.org website. Available at: http://familydoctor.org/066.xml . Accessed September 25, 2005.

American Academy of Pediatrics. Febrile seizures. American Academy of Pediatrics website. Available at: http://www.aap.org/pubed/ZZZ4PU1JUSC.htm?&sub_cat=107 . Accessed September 26, 2005.

Bradley WG, Daroff RB. Neurology in Clinical Practice . Philadelphia, PA: Butterworth Heinemann; 2004.

Febrile seizure. EBSCO DynaMed website. Available at: http://www.ebscohost.com/dynamed/what.php . Updated April 2011. Accessed August 6, 2011.

Mayo Clinic. Febrile seizure. Mayo Clinic website. Available at: http://www.mayoclinic.com/invoke.cfm?id=DS00346 . Accessed August 9, 2005.

National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) febrile seizures information page. National Institute of Neurological Disorders and Stroke website. Available at: http://www.ninds.n... . Accessed September 26, 2005.

Shellhaas, R, Camfield, C, Camfield, P. Febrile seizures. In: Gilman S, ed. MedLink Neurology . San Diego, CA: MedLink Corporation. MedLink website. Available at: http://www.medlink.com . Accessed May 12, 2008.

Strengell T, Uhari M, Tarkka R, et al. Antipyretic agents preventing recurrences of febrile seizures: randomized controlled trial. Arch Pediatr Adolesc Med . 2009 Sep;163(9):799-804.



Ultima revisión septiembre 2012 por Michael Woods
Last Updated: 09/27/2012

Se provee esta información como complemento a la atención proporcionada por su medico. Dicha información no tiene el propósito o la presunción de substituir el consejo medico profesional. Procure siempre el consejo de su medico o de otro profesional de la salud competente antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo o para aclarar cualquier duda que usted pueda tener con relación a un problema de salud.


El contenido en este sitio es revisado periódicamente y es actualizado cuando nuevas evidencia son publicadas y resultan relevantes. Esta información no pretende ni será nunca el sustituto del consejo emitido por un profesional de la salud. Siempre busque el consejo de un doctor u otra persona calificada antes de iniciar cualquier nuevo tratamiento, o si tiene dudas respecto a una condición médica.

To send comments or feedback to our Editorial Team regarding the content please email us at healthlibrarysupport@ebscohost.com

EBSCO Publishing Todos los derechos reservados.