MARTES, 24 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) -- Mientras
continúa el debate sobre los posibles beneficios para la salud del
alcohol, un estudio reciente encuentra que los abstemios y los
bebedores empedernidos tienen un riesgo de mortalidad más alto que
los bebedores moderados.
"Este fascinante, detallado y muy meticuloso estudio abordó la asociación bien establecida entre un consumo moderado de alcohol y los beneficios de salud con una mirada escéptica", aseguró el Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Facultad de medicina de la Yale, que no participó en el estudio.
"En esencia, los autores preguntaron se qué sucedería si la gente que se abstiene del alcohol tuviera una mayor mortalidad que los bebedores moderados por razones distintas a no beber sino por estar más enfermos o haber tenido problemas con la bebida antes", comentó.
Su análisis muestra que esta proposición puede ser parcialmente
cierta, pero no toda la verdad, apuntó Katz.
"De hecho, parte de la desventaja en mortalidad observada en los abstemios se explica por problemas anteriores con la bebida o problemas de salud establecidos. Pero incluso cuando todos esos factores se toman en cuenta, el consumo moderado de alcohol seguía confiriendo una ventaja neta de supervivencia", apuntó.
El informe aparece en la edición en línea del 24 de agosto de la
revista
Alcoholism: Clinical & Experimental Research.
Para el estudio, un equipo liderado por Charles J. Holahan,
profesor del departamento de psicología de la Universidad de Texas
en Austin, recolectó datos sobre 1,824 adultos mayores entre los 55
y 65 años de edad. Dividieron a los sujetos en cuatro grupos de
abstemios, y bebedores ligeros, moderados y empedernidos, e
hicieron un análisis de un seguimiento de veinte años a partir de
la línea base del estudio.
"Aunque el mal uso del alcohol se relaciona con muchas afecciones médicas, evidencia epidemiológica considerable indica que el uso moderado de alcohol se relaciona con una reducción en la mortalidad total", aseguró Holahan en una declaración.
Se preguntó a los participantes sobre su consumo diario de
alcohol, los problemas con la bebida, y otras preguntas sobre su
salud y conducta social.
"Al controlar sólo por la edad y el sexo, la mortalidad fue más alta entre los abstemios y los bebedores empedernidos, y más baja entre los bebedores moderados", señaló Holahan.
Cuando los investigadores tomaron en cuenta los problemas
anteriores con la bebida, los problemas existentes de salud y
factores claves sociodemográficos, sociales y conductuales,
encontraron un beneficio para la mortalidad sustancialmente
reducido entre los bebedores moderados, frente a los abstemios.
Pero incluso tras ajustar todos estos factores, la gente que no
bebía y los bebedores empedernidos seguían teniendo mayores riesgos
de mortalidad de 49 y 42 por ciento, respectivamente, frente a los
bebedores moderados, anotaron los investigadores.
El riesgo apenas superior para los bebedores ligeros desapareció
cuando se tomaron en cuenta todos los factores, añadieron.
Los beneficios de salud de la bebida moderada son complicados
porque una variedad de riesgos de salud se asocian con no beber
tarde en la vida, dijeron los investigadores.
"Nuestros hallazgos demuestran que los abstemios eran significativamente más propensos a haber tenido problemas con la bebida antes, a ser obesos y a fumar cigarrillos en comparación con los bebedores moderados. También puntuaban significativamente más alto que los bebedores moderados en problemas de salud, síntomas de depresión y afrontamiento mal adaptado", planteó Holahan. "Además, los abstemios tenían un estatus socioeconómico, nivel de actividad física, número de amigos y calidad de amistad significativamente más bajos que los bebedores moderados. También eran significativamente menos propensos a ser casados que los bebedores moderados. Adicionalmente, todos esos factores que se asociaban con la abstención predecían la mortalidad de forma significativa".
En el estudio, Holohan y colegas notaron varias limitaciones
potenciales de su investigación: los hallazgos no eran
experimentales, el consumo de alcohol se basó en la información
referida por los mismos pacientes, y en el estudio no se incluyó
abstemios de por vida, entre otras cosas.
Los investigadores también advierten que cualquier beneficio de
salud sólo se relaciona con la bebida moderada. Las directrices de
las agencias federales de salud recomiendan no más de dos bebidas
al día para los hombres, y no más de una al día para las
mujeres.
"Las personas mayores que beben alcohol deben recordar que consumir más de dos bebidas al día excede las directrices recomendadas de consumo de alcohol en los EE. UU., y se asocia con más caídas, un mayor riesgo de problemas por el uso de alcohol, e interacciones adversas potenciales con los medicamentos", advirtió Holahan. "Además, los no bebedores no deben comenzar a beber para intentar mejorar su salud, y las mujeres que están o planifican estar embarazadas y los individuos que tienen problemas con el alcohol o afecciones médicas que podrían verse empeoradas por el alcohol no deben beber".
Katz planteó que hay varias moralejas. La primera es que beber
con moderación sí confiere un beneficio de salud.
"La segunda es que ese beneficio probablemente sea más pequeño de lo que sugieren la mayoría de estudios anteriores. La ingesta de alcohol no debe ser la principal estrategia de promoción de la salud de nadie. Y la tercera es que el alcohol es la espada de doble filo por excelencia. Cierta ingesta habitual, por ejemplo una copa de vino con la cena, definitivamente es buena para la mayoría de personas, pero un exceso es definitivamente malo", advirtió.
Otros estudios también han sugerido que los beneficios de la
bebida moderada se deben a otros factores distintos del alcohol en
sí.
Un importante estudio francés reciente publicado en la edición
de mayo de la revista
European Journal of Clinical Nutrition relaciona beber en
moderación con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, pero
desafía la idea de que se deba al consumo moderado.
En vez de ello, los investigadores señalan que las personas que
beben en moderación tienden a tener un estatus social más alto, a
hacer más ejercicio, a sufrir menos depresión y a disfrutar de una
mejor salud en general que los bebedores empedernidos y los
abstemios de por vida.
Más información
Para más información sobre alcohol y salud, visite la
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/alcohol.html
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor